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La parroquia de sant Jordi fue erigida junto a otras dos - la santa Creu y la Sagrada Família- desmembrando el territorio de la de santa Maria de Barberà del Vallés. El crecimiento de aquellos barrios extremos de Sabadell en el linde de Barberà debido a la fuerte emigración procedente del sur de España hizo que se viera la necesidad de crear nuevos centros de acogida y de servicio espiritual . En 1965 se formuló la petición de erección de nuevas entidades parroquiales al Arzobispado de Barcelona y el 15 de junio del mismo año se firmó el decreto. Sant Jordi no contaría, pero y por el momento con local alguno ni centro de culto. Su primer párroco Mn. Enric Enguix y tras haber formado un primer núcleo de fieles que se reunían regularmente en sus hogares, logró con esfuerzo la adquisición de un pequeño inmueble en mitad del barrio y techado de uralita, donde en un ambiente de precariedad suprema empezó a celebrarse la Eucaristía. Eran los tiempos del post-concilio Vat. II y los sacerdotes buscaban más la creación de comunidades de base dinamizadoras que no la erección de grandes centros religiosos. Asi sant Jordi nunca lo tuvo -ni lo tiene en la actualidad-, sus parroquias vecinas sí, aunque de factura muy humilde y sencilla. Su pastoral evangelizadora se centró en la dinamización de pequeños grupos de presencia y de acción en el barrio y esta fue la línea seguida por los distintos sacerdotes que estuvieron a su cargo. Los tiempos posteriores, pero, no empujaron en esta dirección y la misma falta de servidores ordenados provocó su necesaria agregación a la parroquia vecina de la Sagrada Família y el cierre de su pequeño local; solamente se abriría las tardes de los viernes para ejercer el servicio asistencial a los necesitados, que se mantuvo a cargo de la religiosa Vedruna Hna. Teresa Miret. En 1983 y con la llegada de Mn J. Jordi como vicario de la Sagrada Família se vió la posibilidad de reabrir la desvencijada sant Jordi, reanudándose las actividades parroquiales y tomando como lugar de culto la muy próxima Iglesia Románica perteneciente a Barberà del Vallés, la cual estaba en mínimo uso debido a que en 1950 esta pujante población había construido una de nueva, más espaciosa y más próxima al centro del núcleo poblado; se dió así una curiosa característica parroquial: mientras que los despachos y salas parroquiales de sant Jordi pertenecerían a Sabadell su centro de culto estaría en su vecina Barberà. Con el tiempo y tras el esfuerzo de mucha gente pudo construirse una nueva sede parroquial muy próxima a la antigua -también sin iglesia- que se inauguró el dia 1 de enero de 1990. Posteriormnte el inmueble antiguo fue derribado y sobre él se construyó la Casa d'Acollida "Sant Jordi" para residencia de presos en permiso y después para inmigrantes. Así sigue hasta hoy. El posterior nombramiento de Mn. J. Jordi como párroco de Barberà unió las dos parroquias en un proyecto pastoral común, las cuales, aún manteniendo su independencia institucional comparten criterios y proyectos, así como buena parte de las celebraciones importantes. Esta es la razón por la que comparten también Consejo Pastoral, Consejo Catequético, Consejo Económico y la presente página web.
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